El término inglés Stand Up se emplea para referirse a un cierto tipo de espectáculo humorístico. Su denominación completa es Stand-Up Comedy y, como su mismo nombre indica, se trata de una comedia en la que el protagonista actúa de pie (la locución stand up se traduce en español como «ponerse en pie» o «levantarse»).

La docencia es un oficio serio, es una combinación de vocación, valores y cualidades morales que conlleva mucha responsabilidad para educar a las nuevas generaciones. Sin embargo los docentes que más recordamos son aquellos que fueron muy estrictos o que convirtieron las clases en algo divertido para los estudiantes.

La comedia es una forma de comunicación que parte del conocimiento y la experiencia, igual que la enseñanza. Algunos de los beneficios que la práctica de la comedia en vivo puede aportar a la labor docente son:

Ayuda a mejorar  la motivación y la comunicación. La motivación es nuestro motor de acción y la risa promueve este motor, 

  • Estimula la creatividad y el aprendizaje, ayuda a recordar el lado positivo de experiencias vividas, el sentido del humor crea recuerdos agradables para ser evocados en el futuro.
  • Combate la falta de atención a través del entretenimiento.
  • Favorece la socialización. Las personas con sentido del humor transmiten “buen rollo” y consiguen producir a su alrededor un efecto magnético. 

Para lograr un buen monólogo, estos son los tres elementos que no pueden faltar: una buena conexión con la audiencia, el ritmo y el tiempo. El médico y editor Richard Smith, explica la diferencia de los tiempos en una rutina de stand-up y la práctica docente.

“… Es muy difícil entretener a un salón por ocho horas al día, muchos cómicos lo hacen solo por 10 minutos a la vez, usando material seleccionado y pulido, que saben que conseguirá risas”, menciona el también profesor de liderazgo y técnicas de publicación. 

El aburrimiento en un día de clases es un problema muy común que debemos enfrentar todos los días y una de las mejores maneras de sobrellevarlo es combinar una buena técnica de selección de material, generar un contenido previo que logre una conexión con los estudiantes e incluir en este tiempo una rutina cómica para así poner en práctica un método muy efectivo que consiste en dividir una tarea o actividad grande en varias pequeñas y así los estudiantes se olviden del hastío. 

Si la información que utilizamos la manejamos de manera concisa, breve y con contenido entretenido, lograremos mucho para mejorar el nivel de atención de los estudiantes. Esto es totalmente apoyado por neurólogos y educadores ya que ellos apoyan la teoría de un aprendizaje efectivo, es decir evitar el estrés o ansiedad, en cambio el humor es una herramienta muy útil para utilizarla dentro de un aula de clases. 

Una comunicación efectiva con base en el humor

Al hablar del sentido del humor de un docente dentro de un aula y defender esta cualidad, nos referimos por supuesto a un humor que sea constructivo, es decir, se debe estimular la creatividad y el aprendizaje, ayudando a recordar el lado positivo de la vida, el sentido del humor crea recuerdos agradables para ser evocados en un futuro, además puede proporcionar un alivio emocional en momentos difíciles y se crea una conexión entre las personas. Ron Burguess, en “Escuelas que ríen” considera fundamental para los docentes comprender que la risa puede ser un un elemento muy esencial para el proceso de aprendizaje,  porque crea un ambiente idóneo para la enseñanza y nos pone como reto combinar la risa y aprendizaje en la enseñanza. 

El sentido del humor positivo, es el que busca provocar la risa propia o ajena sin ofender o agredir a nadie, distinto de un sentido del humor negativo, que busca provocar la risa incluso a costa de los demás.La energía emocional que proporciona el humor en el aula tiene importancia no sólo para el que aprende, sino  también para el que enseña, afirma el psicólogo Jesús Garanto en sus investigaciones. La aplicación del humor en las aulas de clases puede ser utilizado como una estrategia de transición, mejorar la asignatura o incluso como un método de simpatizar con los estudiantes, afirma el autor Hill.

Lograr hacer reír no es tan fácil como parece, hay que tener en consideración que hay que abordar diferentes aspectos:

-Cognitivos: procesos mentales que conllevan la percepción, comprensión, apreciación de incongruencias humorísticas. 

-Emocionales: sentimientos de diversión y placer que proporciona. 

-Conductuales: expresión facial, risa, postura corporal. 

-Psicofisiológicos: cambios en patrones cerebrales, secreción de hormonas. -Sociales: contextos sociales donde se produce una situación humorística. 

En fin, el humor como estrategia educativa tiene muchos beneficios, permite a los estudiantes ser más receptivos, ayuda a revelar el lado humano del profesor y aunque sea temporalmente, libera al estudiante de estrés o ansiedades. También permite al estudiante la posibilidad de equivocarse y de no sentirse avergonzado por hacer preguntas aparentemente tontas ante sus demás compañeros.

Generar conocimiento que perdure a través de buenas memorias

La memoria es un elemento fundamental del desarrollo cognoscitivo y un elemento crucial para el ejercicio del aprendizaje ya que no se puede entender, comprender ni adoptar lo que no se puede recordar.  La memoria a su vez está ligada a la emoción, es decir, por ejemplo: un  alumno puede que no recuerde con tanta facilidad la lección completa sobre la historia de su país, pero seguro recordará algún chiste que fue contado sobre alguna guerra, a esto se le denomina  aprendizaje por asociación.

Sin embargo, a menudo pensamos que el buen formador es el que más cantidad de conocimientos posee, cuando normalmente sólo necesita un 10% de los mismos, pero sí que precisa un 100% de capacidad docente para transmitir dichos conocimientos a sus estudiantes. El humor activa la dopamina y esto es clave para una buena motivación y para el nivel de recordatorio de los conocimientos impartidos por los docentes. Un alumno que en clase se divierte o pasa por experiencia positiva, recordará por más tiempo y obtendrá conexiones cognitivas que faciliten el entendimiento de la información adquirida, así como también un mejor desarrollo de habilidades en el aula. 

Así que dejemos fuera las preocupaciones del día y aprendamos a disfrutar de aquello que es capaz de provocarnos reír, pues el reír es una virtud en la vida y ser es una gran manera de romper el hielo en un ambiente de grupo y de incluir a todos en la diversión.

Fuentes:

https://observatorio.tec.mx/edu-news/standup-educacion

https://www.implika.es/blog/curso-formador-de-formadores-beneficios-del-sentido-del-humor-en-el-aula

Comparte!
WhatsApp chat