Al hablar de inteligencia artificial esta nos suena a ciencia ficción pero siempre ha estado presente en nuestra mente incluso mucho miles de años atras, como por ejemplo desde la creación de Adán, “Dios lo crea a partir de un material moldeable, lo programa y le da las primeras instrucciones” (Sánchez-Martín et al 2007); hasta otro ejemplo como en la mitología hebrea el Gólem también fue creado y animado con barro para salvar a los habitantes de una ciudad judía y muchos ejemplos más en la mitologías.

La Inteligencia Artificial (IA), en su sentido más natural, está referida al modo de simular las capacidades de la inteligencia del cerebro humano, por lo que pensar en IA, es también pensar en aquello que nos hace posible interactuar y aprender; por ello, sus aplicaciones pueden contribuir enormemente en la educación (Ocaña-Fernández, Valenzuela-Fernández y Garro-Aburto, 2019). 

En estos tiempos debido a la pandemia se pudo observar cambios educativos sustanciales entre ellos la migración a entornos virtuales de aprendizaje, es decir, los docentes quienes llevaban décadas en esta actividad de la docencia han tenido que reemplazar la pizarra y los marcadores por aulas virtuales, es aquí donde la IA puede aportar en la educación como un auxiliar pedagogico de gran ayuda que permita facilitar la atencion a todas las inquietudes o dudas de los estudiantes en tiempo real y teniendo la certeza de que cada estudiante este siendo orientado correctamente. Ademas podrias aprovechar en ese tiempo  para capacitarte en temas de tu interés, profundizar en el desarrollo de tu clase, realizar investigación, realizar actividades para potenciar tu creatividad e innovación, etc. ¿Todo esto suena una idea increíble verdad?

Historia de la Inteligencia Artificial

El viaje de la inteligencia artificial inició con Alan Turing en 1936 con la publicación de su famoso artículo “On computable numbers, with an application to The entscheidungsproblem”, donde se establecen las bases de la informática teórica así como el origen del concepto “Máquina de Turing”, donde se formalizó el concepto de algoritmo y sería el proceso precursor de las computadoras digitales. En 1956, en la mítica conferencia de Dartmouth, John McCarthy, Marvin Minsky y Claude Shannon acuñaron el término de Inteligencia Artificial, aunque había buenas especulaciones sobre esta tecnología, sería hasta 1997 con Deep Blue el ordenador de IBM que vencería al campeón mundial de ajedrez Gari Kaspárov lo que pondría en la escena mundial una reflexión profunda desde diferentes campos, la ciencia ficción, la informática, la matemática, sociales e incluso las humanidades.

Un poco más tarde el ordenador Watson, también de IBM, ganaría un duelo contra el cerebro humano en “Jeopardy” el famoso concurso de preguntas y respuestas de la cadena norteamericana ABC.  Es así donde  comenzaron a aparecer distintas inteligencias artificiales que eran superiores a los humanos jugando a juegos de lógica, con menos tiempo de reacción y una eficacia superior. Isaac Asimov planteó las famosas tres leyes de la robótica que nos acercaron a pensar el problema ético que nos trae el desarrollo de una inteligencia artificial, evitando las revelaciones de la ciencia ficción como la de Hal 9000 de Odisea en el Espacio. Otro ejemplo es en el año 2017, cuando por primera vez se supera el test de Touring, en el que un humano no fue capaz de reconocer una computadora en una conversación a ciegas.

Usos de la IA en la actualidad

  • En  videojuegos, para recrear el movimiento de los jugadores no personales, es decir, de los miembros del juego que no son manipulados por una persona.
  • En  industria, para la optimización de métodos de fabricación y logística.
  • En medicina, donde se hacen modelos de posibles expansiones de una enfermedad o de efectos secundarios.
  • En la minería de datos, una rama de la estadística en la que se intentan descubrir patrones dentro de un gran volumen de datos, cosa que manualmente llevaría años hecho por un humano.
  • Machine Learning, el aprendizaje automático de las máquinas, nos ofrece unos productos u otros y pueden predecir qué productos podemos querer comprar o qué productos queremos o precisamos conocer mediante nuestras pesquisas y lugares que visitamos entre otros factores. Es usado, por ejemplo, en los servicios de publicidad y marketing inteligente de empresas como Google o Amazon.

Usos de la IA en la educación

Lo que a nosotros nos interesa es cómo podemos aplicar la IA en la educación de los estudiantes. Cabe recalcar que en este ámbito esta tecnología todavía no está muy explotada pero podemos observar varios ejemplos de su uso:

  • Aprendizaje de una lengua. Consiste en utilizar la corrección de respuestas para potenciar los errores en las siguientes preguntas de manera que refuerza más las partes en las que el estudiante falla. De este modo el usuario no solo es evaluado por sus aciertos sino que aprende a partir de sus propios errores.
  • Bot de asistencia de información de la universidad CEU Cardenal Herrera en Castellón. Consiste en una inteligencia artificial para solucionar las dudas que los/as usuarios/as puedan tener en el ámbito de horarios, documentación e inscripciones. También podemos mencionar el Dialogflow una herramienta utilizada por la Universidad de Oriente en México para procesos orientados al acompañamiento de nuestros estudiantes con ventajas significativas, esta se basó específicamente con el enfoque de aprendizaje invertido, lo cual contribuye a retroalimentar sobre inquietudes de la clase, pero dotándolos de una respuesta accesible y remitiendo a los alumnos a fuentes de consulta multimedia para extender y mejorar su experiencia.
  • El Machine Learning también tiene cabida en la actualidad en la educación en proyectos como Eduband que desarrolla la Carnegie Mellon University en Pittsburg. En este trabajan con todas las variables que intervienen en la educación de los/as estudiantes para poder adaptar las herramientas educacionales a las necesidades que tenga el alumnado.

Ventajas de la IA en la educación

La IA puede aportarnos muchas ventajas a la hora de implementarlo en la educación de nuestros niños/as, ya que podemos pasar de una educación genérica aplicada de igual manera para todos los perfiles a una educación personalizada y a la medida del estudiante.

  • Análisis de datos referentes a un/a niño/a en una educación en concreto. La IA se puede utilizar para analizar esa masa de datos de cada estudiante como individuos y como grupo para poder decidir qué metodologías o herramientas se deben usar con cada grupo y con cada uno en particular para que el proceso de aprendizaje sea el más eficiente.
  • Acabar con las tareas repetitivas que el docente realiza y que suponen una carga temporal y energética que se podría emplear en otros procesos más específicos o individuales. Estos procesos, correcciones de exámenes o trabajos personales, pueden ser llevados a cabo por sistemas con más rapidez y precisión que el propio profesorado, obteniendo de forma transversal datos de cada estudiante que podrían ser usados para el estudio de su educación posterior.
  • Fomentar el aprendizaje colaborativo dado que se podrán hacer grupos afines para realizar tareas en conjunto incrementando la efectividad del aprendizaje. La IA podrá estudiar las capacidades de cada estudiante y crear grupos con carencias que puedan ser solucionadas o complementadas por los conocimientos de otros miembros afines.

Son muchas las ventajas que pueden ayudar a la educación la Inteligencia artificial. Es así que podrían marcar una gran diferencia en el antes y después en la evolución del proceso de enseñanza aprendizaje,cada vez más veremos muchos ejemplos de cómo garantizar una docencia extendida con la ayuda de IA, así como avanza la tecnología la educación debe hacer lo mismo.

Fuentes:

https://observatorio.tec.mx/edu-bits-blog/inteligencia-artificial-en-educacion

https:// www.vermislab.com/inteligencia-artificial-educacion/

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